Otro cien por ciento puro de agave, este tequila siempre estuvo destinado a convertirse en una obra de arte después de dejarse reposar durante catorce meses en barricas de roble francés.

COLOR: Dorado brillante y limpio
AROMA: De madera tostada, especias, vainilla y frutas mezcladas armónicamente
SABOR: Suave de tequila armonizado delicadamente con roble
CUERPO: Terso que se aprecia en las lágrimas que deja en la copa
FINAL: Largo, dulce, cálido y persistente
SUGERENCIA: Beberse en copa diseñada por la casa Riedel

MEDALLAS Y RECONOCIMIENTOS

San Francisco World Spirits Competition 2009: Double Gold